sábado, 27 de junio de 2015

Levantando una ceja

Si siempre pensado que me gustaría ser muy francesa en el estilo de vida ( bicicleta, ir al mercado cada día con tu cesta de mimbre, comprar flores a diario,  comer poco y exquisito, beber buenos vinos , zapatos planos , poca pintura de guerra en la cara, ninguna obsesión por estar morena como un zulú, bikinis de cuadritos vichy y voz ronca y aterciopelada )  no tengo la menor duda que me encantaría ser menos intensa y vivir las emociones fuertes y adversas de la vida como una Inglesa .
Cada vez que domino mis impulsos, los revisto de leve cinismo y me río yo sola por dentro sin dejar traslucir por fuera nada mas que un leve levantamiento de ceja ( que como no me sale , ni eso ) me siento genial .
Es como un pequeño triunfo (¡he sido Inglesa¡)
Porque una de las cosas que llevo mal de las mujeres ( de mi la primera ) es el excesivo dramatismo con el que adornamos nuestras vidas .
Nos cabreamos como monstruos marinos, pegamos cortes de mangas, nos ponemos el dorso de la mano el la frente sobreactuando horrores, damos portazos, soplamos furiosamente sobre nuestros flequillos y arrancamos coches con actitud suicida .
Pero lo peor es cuando nuestro sentimiento es de despecho por algún fracaso amoroso .
Ahí perdemos el norte .
Ahí es cuando los culebrónes Venezolanos son minimalistas a nuestro lado .
Porque que te deje un tipo es una putada al principio .
Si 
Pero .....¿y al final ?
Solo hay que ser muy Inglesa y esperar a que la vida te demuestre por qué te había hecho eso .
Y mientras, tú, exquisitamente digna, te dedicas a vengarte hilando finillo, nada gordo, solo lo suficiente como para compensarte las lagrimas y la deshidratación .
Sin rencor 
Sin hacer daño .
Solo analizando y desglosando minuciosamente lo malo para construir la historia al revés, vale, que te quiten lo bailao de lo bueno, pero ya pasó,  no lo visualices mas con música de fondo de Elton John y con las fotos desplegadas en la cama .

Cuando Agatha Christie se enteró de que su primer marido estaba enrollado con su secretaria diez años más joven, que se pensaba casar con ella y que había sido la última en enterarse, desapareció .
Durante 11 días toda la policia del País estuvo buscando su cadaver después de encontrar su coche en el borde de un acantilado .
El día onceavo cuando él había reconocido destrozado que era posible que se hubiera suicidado por su culpa, un saxofónista de un lujoso Hotel - balneario cercano a las termas de Harrogate la reconoció entre las mujeres que bailaban y jugaban al billar por las noches .
Se había registrado en el hotel con un nombre falso, con el apellido de la amante de su marido y mientras todo el País la lloraba ella perfeccionaba su tenis y daba clases de claqué .
El día que su marido acompañado de la policia y la prensa la fueron a buscar no recordaba nada y mas tarde la historia se cerró con un informe psiquiátrico de amnesia temporal 
Jajahajaaaaa 
Agatha en vida jamás reconoció estar orientada y consciente de quien era , de haberlo hecho hubiera sido un episodio muy vulgar en su vida pero yo que la conozco, sé lo que disfrutó por ser tan Inglesa
 .
Tan Inglesa y tan lista .

Poco después conoció al amor de su vida .
Si hubiera estado menos contenta por su pequeñita venganza y hubiera sido una mujer llena de bolsas de llorar y rencorosa perdida quizá no se lo hubiera ligado .
¿Veis como funciona el universo ?





domingo, 21 de junio de 2015

Llévate a Hardy


A veces cerca del mar, en un capazo, al lado del pareo y entre granitos de arena y aroma de coco, apetece meter novelas fresquitas, ligeras y fácilmente olvidables, para leer en ratitos cortos, con una luz cegadora, alternando la lectura con polos, chapuzones de agua helada y alguna paella .

Otras veces teniendo mucho tiempo libre, es el momento de embarcarte en historias para las que necesitas silencio, pies descalzos, brisa en la cara y una hamaca donde vivir algo inolvidable .
 Proust, Pío Baroja, H.James o Joyce pueden ser tus amigos de las largas siestas .

Son veranos donde recuerdas lugares relacionados con libros que jamás olvidarás,
Ibiza, Menorca y Estambul son sitios especiales para mi por muchas cosas, entre otras, por los escritores que se vinieron conmigo .

Hay un autor que había olvidado y ayer recordé con una entretenidísima peli .
Thomas Hardy .
Es un término medio entre estos dos tipos de libros 
Novela inglesa rural victoriana, muy bien escrita, con mujeres independientes y feministas,tipos enamorables, acantilados, ovejas y páramos .
Sin ñoñerías con el sexo ( fueron prohibidas algunas de sus obras por lo que acabó escribiendo solo poesía )
Y una especie de ausencia de rigidez en las clases sociales muy alejada de el resto de novelas de la época  .
Este autor siempre me cayó muy bien por dos cosas, era hijo de una cocinera cultisima  que trabajaba en una enorme mansión y que leía como una posesa y se le nota en sus obras el cariño por los sirvientes de sus historias .
Y aunque está enterrado como una celebridad en la Abadía de Westminster, su corazón está en la tumba de su primera esposa por expreso deseo de él .

¿No es majo y romántico?

Pues venga .

Tengo que añadir que la prota tiene una cazadora de cuero como victoriana para montar a caballo y un traje vaquero largo, que solo por eso y por el tipo de las ovejas merece la pena ir al cine .
No digo más